Hablar con Aldo Arata sobre sus emprendimientos, es una verdadera experiencia donde se contagia su determinación y entusiasmo.Aldo ha sido gerente de diversas compañías multinacionales y, como en todos estos cargos, con atractivos beneficios.Sin embargo, lejos de sentirse tranquilo en estas posiciones, en paralelo en y su tiempo libre, comenzó a armar su Plan B en diversos emprendimientos que le permitieron aprender e ir soltando la mano para manejar las variables propias de  tener un negocio propio.

Desde una empresa de distribución de medicamentos, a un emprendimiento de comercialización de productos derivados de la Moringa (planta de la india con atributos medicinales) y varias otras aventuras, hoy está absolutamente concentrado en Trastévere, una tienda de ropa italiana usada, que se diferencia notablemente por su calidad y diseño.

Como buen ingeniero comercial, habiendo aprendido muchas cosas de todos sus emprendimientos anteriores, Aldo empezó con una hoja de ruta muy analítica. Después de averiguar muy bien, asesorándose y estudiando como funcionaba el negocio, tomó un avión y se fue a Italia a mirar de primera fuente los productos y proveedores que tendrá Trastévere (el nombre vine justamente del barrio en Roma donde hay gran cantidad de tiendas de ropa usada).

Aldo asegura, a raíz de este emprendimiento, que “cuando llega el momento, el plan B se transforma en Plan A y no hay vuelta atrás”. Arata sabe de qué habla. Cambiar la comodidad del cheque mensual por los ingresos generados por un emprendimiento requiere mucha valentía y la conciencia de que se trabaja mucho más de lo habitual. “Siempre he sido curioso y me ha gustado la tecnología y hoy día ésta permite a los emprendedores usar recursos impensados para promocionarse y llegar a clientes.” Por ejemplo en el caso de Nutranatural, Aldo ha explotando el efecto de Facebook para viralizar su oferta y vender sus productos a través de su página de e-Commerce.

Su experiencia como emprendedor le ha dejado muchos aprendizajes, los que resume en estos puntos:

1)  Conoce muy bien el producto que vas a vender. Muchas veces, la foto de un producto no es lo que piensas. En el caso de Trastévere, Aldo fue a Italia, indagó a fondo, vio muchísimos proveedores y aprovechó su origen italiano y poder hablarlo fluidamente, para generar relaciones de confianza en ambos sentidos.

2)  Interiorízate de la regulación específica de cada negocio. Siempre, antes de comenzar, averigua cada detalle: permisos especiales, impuestos específicos, regulaciones santiarias, etc.

3)  Evalúa el costo real y completo. Es muy usual que, para empezar, uno quiera –para minimizar el riesgo- partir en una escala menor. Ojo que muchas veces el costo asociado a esa escala menor puede encarecer muchísimo el costo total y arrojar resultados muy diferentes a los esperados. Por ejemplo, para importar, los costos de flete son muy altos para una baja cantidad de productos, elevando el costo unitario ostensiblemente Hay que buscar el óptimo.

4)  Siempre es mejor tener un socio. Un socio en el cual confiar y con quien complementarse. Aldo señala este aspecto como relevante en el éxito de una empresa. Ciertamente que la elección del socio debe ser cuidadosa y si es efectiva, el emprendimiento comienza una etapa de crecimiento efectiva.

5)  Abuénate con el stress. No hay duda de que emprender implica riesgo. Ese riesgo trae una dosis de stress muy grande si no lo sabes manejar. Por otro lado, la incertidumbre que hoy existe a nivel del empleo en las compañías genera un tremendo stress también. Es para pensar bien este aspecto en tiempos de que lo único constante es el cambio.

6)  Habla con tu pareja. El emprendimiento, querámoslo o no, es una iniciativa familiar. Habla con tu pareja, busca su apoyo. La comprensión de la familia es un aspecto muy importante para cualquier emprendedor.

7)  No hay vuelta atrás. Si te matriculas a full con tu emprendimiento, están todas las fichas ahí y no hay vuelta atrás. Juégatela a fondo y estate atento a las variables.